8 de enero de 2025
Limpieza facial en dos etapas
Cada día, nuestra piel está expuesta a muchos factores externos negativos: la luz del sol, las heladas, el viento, el polvo, los gases de escape y otros contaminantes ambientales. Por si fuera poco, produce constantemente sebo, que actúa como un imán sobre la piel. El maquillaje y los cosméticos con filtros UV completan el cuadro de una situación dramática.
Es fácil imaginar las consecuencias de una limpieza facial insuficiente. Los agentes patógenos y las toxinas que permanecen en la superficie de la piel provocan la multiplicación de los radicales libres, inflamaciones y la aparición de numerosos comedones. También destruyen la barrera hidrolipídica natural de la piel, exponiéndola a un riesgo aún mayor de irritación.
¿Y por qué un cosmético como el líquido micelar no es suficiente para combatirlos? Porque hay algunas que sólo los aceites pueden tratar (las grasas no se disuelven en agua). La limpieza en dos etapas es imprescindible porque permite deshacerse de los contaminantes hidrófobos e hidrófilos.
1. DESMAQUILLADO
En el primer paso, eliminamos completamente el maquillaje, los protectores solares y la grasa con una emulsión o manteca. Ambos cosméticos eliminan perfectamente incluso el maquillaje resistente al agua y proporcionan un cuidado excelente gracias a sus valiosos principios activos. Son adecuados para todo tipo de pieles, incluidas las grasas y las propensas al acné.
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Emulsión
- El betaglucano de avena, un potente antioxidante, estimula la producción de colágeno, alisa las arrugas, aumenta el nivel de hidratación de la piel durante más tiempo que el ácido hialurónico y tiene propiedades antibacterianas
- El aceite de almendras dulces, gracias a sus ácidos grasos insaturados, actúa como emoliente natural: regenera la barrera hidrolipídica, hidrata y suaviza la epidermis; penetra muy bien en la piel, reduciendo la visibilidad de las arrugas y creando una barrera que protege contra los efectos nocivos de los factores externos; nutre y suaviza la piel y mejora el riego sanguíneo; contiene ácido ferúlico y vitamina E, que previenen los daños causados por los radicales libres; el ácido ferúlico también estimula la síntesis de fibras de colágeno y aclara las decoloraciones.
- La vitamina E tiene un efecto antioxidante y repone la pérdida de cemento intercelular.
- Los hidrolatos de hamamelis y rosa damascena calman, limpian y refrescan la piel, además de iluminarla, dándole un aspecto joven y descansado.
- El pantenol acelera la cicatrización de las heridas y calma la irritación.
Bálsamo
- La manteca de karité, por su alto contenido en ácidos grasos insaturados, previene la sequedad cutánea, calma las irritaciones y acelera la desaparición de los granos.
- El aceite de almendras dulces suaviza, da elasticidad e hidrata la piel, y el ácido ferúlico que contiene -gracias a su capacidad para penetrar en las capas más profundas- estimula la síntesis de fibras de colágeno, ralentiza el proceso de envejecimiento y reduce la aparición de arrugas.
- El aceite de canola crea una barrera protectora que impide la pérdida excesiva de agua de la epidermis, suaviza las cicatrices superficiales, sella los vasos sanguíneos y elimina el eritema.
- El aceite de semillas de borraja tiene propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antifúngicas, limpia los poros (no los obstruye), alivia las lesiones de acné y los granos con exudado purulento, mejora la firmeza y elasticidad de la piel y la hidrata intensamente.
2. LIMPEZA
En la segunda fase, eliminamos las impurezas, incluidos los restos de los productos utilizados en la primera fase. Para ello, recomendamos utilizar cosméticos limpiadores veganos de agradable consistencia y fragancia que son suaves y muy eficaces. Son adecuados para todo tipo de pieles, incluidas las secas, sensibles e irritadas.

Gel Detox
- La tierra de diatomeas desintoxicante contiene grandes cantidades de silicio, que estimula los procesos regenerativos, calma las irritaciones, mejora el color y participa en la síntesis de las fibras de colágeno y elastina - como resultado, reafirma la piel y reduce la aparición de arrugas.
- El aceite de almendras dulces, gracias a sus ácidos grasos insaturados, actúa como emoliente natural - regenera la barrera hidrolipídica e hidrata; penetra muy bien en la piel, reduciendo la aparición de arrugas y protegiendo contra los efectos nocivos de factores externos; nutre y suaviza la piel y mejora su riego sanguíneo; contiene ácido ferúlico y vitamina E, que previenen los daños causados por los radicales libres, el ácido ferúlico también estimula la síntesis de fibras de colágeno y aclara las decoloraciones
- El aceite de semillas de frambuesa contiene ácidos linoleico y α-linolénico y vitaminas A y E con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias; refuerza la barrera hidrolipídica de la epidermis, gracias a lo cual hidrata perfectamente; acelera la cicatrización de las heridas
Espuma refrescante
- El extracto de limón es un potente antioxidante (antienvejecimiento) y un exfoliante natural (facilita la eliminación de las células muertas de la piel); aporta una bonita luminosidad
- El aceite de semillas de uva calma las irritaciones y acelera la cicatrización de las heridas; por su alto contenido en vitamina K, cuida perfectamente la piel vascular; hidrata y aporta elasticidad gracias a su contenido en ácidos grasos (hasta un 86%)
- El ácido hialurónico es una de las moléculas más higroscópicas que se encuentran en la naturaleza (tiene la capacidad de unirse al agua en una cantidad hasta 1.000 veces superior a su propio peso) y el componente más importante de la sustancia intercelular del tejido conjuntivo, las paredes capilares y los desmosomas - hidrata intensamente y reafirma la piel, reduce la visibilidad de las arrugas y disminuye la irritación y la inflamación.
La limpieza facial en dos pasos favorece un microbioma sano, favorece la absorción de principios activos y ralentiza el proceso de envejecimiento de la piel: es la base de un cuidado eficaz de la piel.
